A veces tiemblo cuando me tocas,cuando
paseas tus finos dedossobre
mi piel desnuda,y
yo sonrío, y tú me miras. Y
yo también te tococon
besos que son caricias;soplo
suspiros en cada pliegue de tu pieltransformándose
en mariposas. Y
entonces te ríes mimosa,regalándome
de esas sonrisastan
preciosas que me enamoran. Me
vuelvo para contemplarte,y
ebrio de tu fragancia me desplomosobre
tus labios de abiertas rosas. ¡Oh
néctar delicioso!, ¡oh flor hermosa!,tus
besos me provocan cosquillas;dime,
amor: ¿no será que mis mariposasencontraron
refugio en tu dulce boca? |